El viene a nacer, me dijo.
En mi ultimo parto no grité
me he quedado muda desde entonces,
pero este es un lugar bonito
donde el silencio siempre es amigable.
El viene a nacer y yo crezco,
crezco así
como un grito desnudo
a punto de parirse
en el fondo de la garganta.
A Antonio, porque lo quiero
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lunes, 16 de junio de 2014
lunes, 7 de abril de 2014
Frida y el verbo
Frida mi niña,
el cielo se ha roto
ya no hay lugar a donde ir
Besa mis pinceles Frida
no me puedo demorar
debo inventar otro verbo.
el cielo se ha roto
ya no hay lugar a donde ir
Besa mis pinceles Frida
no me puedo demorar
debo inventar otro verbo.
Al tal Kerouac
Un tal Jack
en el camino de mi cama
quiero decir,
a veces es tener
una excusa
para rodar el sueño.
en el camino de mi cama
quiero decir,
a veces es tener
una excusa
para rodar el sueño.
viernes, 6 de diciembre de 2013
Sr. Libertad (a N. Mandela)
Eso que sucede en el cielo
no, no son tambores
no, no son copas enfadadas
no, no son manos que aplauden
Son los pasos de un gigante
rompiendo cadenas
Hasta pronto Nelson.
no, no son tambores
no, no son copas enfadadas
no, no son manos que aplauden
Son los pasos de un gigante
rompiendo cadenas
Hasta pronto Nelson.
lunes, 14 de octubre de 2013
Frida mi niña
Frida mi niña,
de los monos como trenzas
tu útero abre una cueva en mi pared.
Yo vivo la Europa de nuestros entrecejos
la que a Paris me lleva por el duelo de los pies
Alas de paloma, niña,
que no me duela Diego,
el amor es el error
en el color de los pinceles
y el de mis vocales
Arma es el lienzo, Frida
y mi hoja.
Pinta las púas de avestruz
cuando tu hora de patios y morfinas
Yo haré lo mismo, con el pulso de los cuervos
Frida mi niña
las mesas en los meses en la cama
otra vez serás tu Diego,
yo sere él
y tus tranvias y mis silencios
de los monos como trenzas
tu útero abre una cueva en mi pared.
Yo vivo la Europa de nuestros entrecejos
la que a Paris me lleva por el duelo de los pies
Alas de paloma, niña,
que no me duela Diego,
el amor es el error
en el color de los pinceles
y el de mis vocales
Arma es el lienzo, Frida
y mi hoja.
Pinta las púas de avestruz
cuando tu hora de patios y morfinas
Yo haré lo mismo, con el pulso de los cuervos
Frida mi niña
las mesas en los meses en la cama
otra vez serás tu Diego,
yo sere él
y tus tranvias y mis silencios
jueves, 26 de septiembre de 2013
martes, 27 de agosto de 2013
Señor Erre
Agosto es invierno,
por inconcluso como el fuego
y la sangre a nieve.
Pero Julio...
Julio, mi Cortázar.
por inconcluso como el fuego
y la sangre a nieve.
Pero Julio...
Julio, mi Cortázar.
lunes, 5 de agosto de 2013
La llorona (A Chavela)
Llora Chavela,
ni la muerte se distrae
en la fragancia obediente
de tus lágrimas.
Llora velas Chavela,
riega de cascabeles
amarillos y dramáticos
el ayuno de los fuegos
y rompe el sueño de tu ombligo.
Llora una vez más Chavela,
antes de que se extinga
la última luz.
lunes, 14 de enero de 2013
Buko y los cisnes
A Charles Bukowski y su poema de un cisne
La belleza es el cuerpo de un cisne
flotando en una hoja
Un poema de alguien
que no solo habla de las cinco y media
en el reloj
Una página que dice de la muerte,
de la muerte de la vida
y menciona las seis,
la hora pico.
Y habla de la muerte,
del cuerpo de un cisne.
...............................................................
Poema Cisne De Primavera de Charles Bukowski
También en primavera mueren los cisnes
y ahí flotaba
muerto un domingo
girando de lado
en la corriente
y fui hasta la rotonda
y distinguí
dioses en carros,
perros, mujeres
que giraban,
y la muerte
se me precipitó garganta abajo
como un ratón,
y oí llegar a la gente
con sus canastos de camping
y sus risas
y me sentí culpable
por el cisne
como si la muerte
fuese algo vergonzoso
y me alejé
como un idiota
y les dejé
mi hermoso cisne.
La belleza es el cuerpo de un cisne
flotando en una hoja
Un poema de alguien
que no solo habla de las cinco y media
en el reloj
Una página que dice de la muerte,
de la muerte de la vida
y menciona las seis,
la hora pico.
Y habla de la muerte,
del cuerpo de un cisne.
...............................................................
Poema Cisne De Primavera de Charles Bukowski
También en primavera mueren los cisnes
y ahí flotaba
muerto un domingo
girando de lado
en la corriente
y fui hasta la rotonda
y distinguí
dioses en carros,
perros, mujeres
que giraban,
y la muerte
se me precipitó garganta abajo
como un ratón,
y oí llegar a la gente
con sus canastos de camping
y sus risas
y me sentí culpable
por el cisne
como si la muerte
fuese algo vergonzoso
y me alejé
como un idiota
y les dejé
mi hermoso cisne.
domingo, 20 de mayo de 2012
Alejandra
Trastabilla con mi cintura,
muchacha que tararea
la circunsferencia del lenguaje
Mira mi vientre seducido
y ese lento vaivén
con el que respiran mis costillas
Deja ya de eligir
la carcajada oculta
del detrás de tus espejos
Miéntele a mi muñeca,
dile que no hay más leche
y sólo besa mis libros
Mientras tanto,
me nutriré del traqueteo de tu máquina
al inventarle nombres a las sombras,
todo para vaciar
mi insaciable sed de noches.
muchacha que tararea
la circunsferencia del lenguaje
Mira mi vientre seducido
y ese lento vaivén
con el que respiran mis costillas
Deja ya de eligir
la carcajada oculta
del detrás de tus espejos
Miéntele a mi muñeca,
dile que no hay más leche
y sólo besa mis libros
Mientras tanto,
me nutriré del traqueteo de tu máquina
al inventarle nombres a las sombras,
todo para vaciar
mi insaciable sed de noches.
jueves, 16 de febrero de 2012
Las piedras del infierno (a Camille Claudel)
De tus manos lloraste barro
un esqueleto , un músculo, un cuerpo
traduciendo el elemento
en la tenacidad de las palancas.
Mujer sin rostro,
caminaste detrás de la sombra del amo
como un fantasma confiscado a la penumbra
Una puerta en el infierno,
la musa inquieta de las ratas
En el ocaso de los genios
echaste tu agonía a las rodillas
la pena del cincel gritó L'Âge Mûr
y tu mundo se dio vuelta.
Le diste voz a las piedras
le ofrendaste tu alma a la lápida
y en el sudor del mármol
dejaste intacta
tu delgada cordura.
un esqueleto , un músculo, un cuerpo
traduciendo el elemento
en la tenacidad de las palancas.
Mujer sin rostro,
caminaste detrás de la sombra del amo
como un fantasma confiscado a la penumbra
Una puerta en el infierno,
la musa inquieta de las ratas
En el ocaso de los genios
echaste tu agonía a las rodillas
la pena del cincel gritó L'Âge Mûr
y tu mundo se dio vuelta.
Le diste voz a las piedras
le ofrendaste tu alma a la lápida
y en el sudor del mármol
dejaste intacta
tu delgada cordura.
El hombre del piano (Hugh Laurie)
El hombre se sienta al piano
y canta la casa de las casas
y me lleva a creer que la entrada
es una escalera en blanco y negro
que èl persigue con sus dedos
Con polvo de algodón en las costillas,
aligera azúcar negra
en los codos de la sala
El ritmo sube el aire
llevando el espíritu de la polilla
y lo respiro.
Veo su risa,
aunque no sé de su mente.
Me entero de su muerte,
aunque no conozca sus labios.
En un traje negro pone un ojo abierto
y bebe el licor de los dèbiles
con su pie cerrado
El viento se está colapsando fuera de sus palmas
tan bonito en una maleta, tan libre en sus barridos
y canta la casa de las casas
y me lleva a creer que la entrada
es una escalera en blanco y negro
que èl persigue con sus dedos
Con polvo de algodón en las costillas,
aligera azúcar negra
en los codos de la sala
El ritmo sube el aire
llevando el espíritu de la polilla
y lo respiro.
Veo su risa,
aunque no sé de su mente.
Me entero de su muerte,
aunque no conozca sus labios.
En un traje negro pone un ojo abierto
y bebe el licor de los dèbiles
con su pie cerrado
El viento se está colapsando fuera de sus palmas
tan bonito en una maleta, tan libre en sus barridos
viernes, 10 de febrero de 2012
Ojos de poeta
Un cielo de papel para los ojos del poeta,
una muerte en pentagrama
que nunca calle.
Yo no sé de sus huesos,
ni de la forma de sus dedos
pero una música golpea mi ventana
y la abre
Detras,
se presiente el temblor del papel
al secar la ultima lágrima
de los ojos del poeta.
Al Flaco L.A.Spinetta.
una muerte en pentagrama
que nunca calle.
Yo no sé de sus huesos,
ni de la forma de sus dedos
pero una música golpea mi ventana
y la abre
Detras,
se presiente el temblor del papel
al secar la ultima lágrima
de los ojos del poeta.
Al Flaco L.A.Spinetta.
lunes, 16 de enero de 2012
Mujer Paloma (a Frida Khalo)
Frida es el dolor de una cama,
tragedia de fantasmas sin vientres
duermen en los matorrales de sus trenzas.
Mural que llora tranvías ciegos
y un ombligo gigante con pelusas de veneno,
se anudan en el entrecejo
de su Europa lastimada.
...
Ella lleva una corona de calas
en el ojo de su pubis,
palpa la muerte y le sonríe
un jardín de monos sueltos.
Mujer paloma que vuela
en la agonía de sus pinceles
En todas sus Fridas de espejos violados,
es ofrenda de médula púrpura
racimada de clavos,
dispuestos en cruz.
tragedia de fantasmas sin vientres
duermen en los matorrales de sus trenzas.
Mural que llora tranvías ciegos
y un ombligo gigante con pelusas de veneno,
se anudan en el entrecejo
de su Europa lastimada.
...
Ella lleva una corona de calas
en el ojo de su pubis,
palpa la muerte y le sonríe
un jardín de monos sueltos.
Mujer paloma que vuela
en la agonía de sus pinceles
En todas sus Fridas de espejos violados,
es ofrenda de médula púrpura
racimada de clavos,
dispuestos en cruz.
sábado, 10 de diciembre de 2011
La eterna viajera
Me ha venido a hablar
con el idioma de las velas
cuando el fuego lleva en sì
la mùsica de los misterios
Me ha venido como una noche
esclava al ritmo de mis pàrpados
Me ha ofrecido
una amapola de cenizas
un llanto de perfume
un silencio
con el idioma de las velas
cuando el fuego lleva en sì
la mùsica de los misterios
Me ha venido como una noche
esclava al ritmo de mis pàrpados
Me ha ofrecido
una amapola de cenizas
un llanto de perfume
un silencio
sábado, 22 de octubre de 2011
Sobre AP
Està en la noche
la veo como una muchacha muerta
atravesando el muro de los relojes.
Habita entre las sombras
tanteando el humo con sus manos de ave
Siendo mendiga tambièn es la reina
de aquel principio de la reja que asusta
cuando perdona al cascabel
y no lo hiere
Ha caìdo en las afueras
cuando la ùltima tormenta,
llevada hacia el ojo perfecto
de sus alcantarillas.
domingo, 18 de septiembre de 2011
Ted Hughes, a propósito de sus poemas de animales
Respiraba su tinta silenciosa
como el idioma de los àrboles
Medìa el riesgo salvaje
como la forma del agujero
que el animal enseña
Lo cierto es que
la soberbia de una montaña
me bebiò la voz
domingo, 31 de julio de 2011
La Môme Piaf
La puerta setenta y dos,
le dio la entrada al mundo
Amamantando migajas
bajo campanas de tela
juntaba los ojos
de los que no la vieron.
Un nudo con la cara de su padre,
un hilo con la voz de su madre,
un vino con el cuerpo de la ausencia.
La mujer que abrìa las piernas
para darle de comer a los insectos
fue su cuna
El dolor de una cama sin sàbanas
fue su casa.
Gritò al parir el circo
el silencio de todas las muñecas,
ambulante como el canto del gorriòn
que la llevo a la fama
Una pared, le robò la sombra
un amor, le dejò las sobras
Un nicho para el pàjaro que anocheciò
antes de conocer el cielo.
le dio la entrada al mundo
Amamantando migajas
bajo campanas de tela
juntaba los ojos
de los que no la vieron.
Un nudo con la cara de su padre,
un hilo con la voz de su madre,
un vino con el cuerpo de la ausencia.
La mujer que abrìa las piernas
para darle de comer a los insectos
fue su cuna
El dolor de una cama sin sàbanas
fue su casa.
Gritò al parir el circo
el silencio de todas las muñecas,
ambulante como el canto del gorriòn
que la llevo a la fama
Una pared, le robò la sombra
un amor, le dejò las sobras
Un nicho para el pàjaro que anocheciò
antes de conocer el cielo.
sábado, 7 de mayo de 2011
Cigarra azul (a Janis Joplin)
Llevaba una jaula abierta
sobre el capot de sus ojos ahogados.
Agujas cargadas de muerte
perdidas en el mullido
de las horas azuladas.
Polvos de su cuerpo
mueven las sombras del arcoiris
cubriendo de margaritas las crestas,
como primaveras de océano
como primaveras de océano
donde susurran las sirenas.
Siempre azul,
Siempre azul,
mujer cigarra.
Es en su boca,
donde aùn los pàjaros
tronan campanas.
domingo, 1 de mayo de 2011
Lady Lazarus (a Sylvia Plath)
Una mujer amordazada,
como un trueno mudo escalando paredes
de una campana de bronce.
Respiraba su muerte
con los ojos vendados,
bailando descalza a la orilla de un aljibe seco.
Martillo de su sien,
un padre hecho coral
cegado por los ronquidos de sirenas virgenes.
Mar de boca negra.
Infierno de agua salada,
con escaras de vientos encarcelados.
Ella y su fe desfigurada.
Tragò su alma encerrada en una caja,
empapàndose con su propio polvo.
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